La energía de la Luna está relacionada con las emociones. Esta energía influye directamente en nuestras actividades cotidianas.
¿Cómo identificamos las fases lunares y sacamos provecho de esas energías?
La luna nueva o (novilunio) es cuando su cara no está siendo iluminada por el Sol, la luna creciente se produce una semana después y la mitad de su cara se encuentra iluminada, la siguiente semana ocupa una posición alineada con el Sol y la Tierra por lo cual se aprecia toda iluminada, lo cual llamamos luna llena o (plenilunio) y una semana más tarde solo se vuelve a ver media cara iluminada (el lado contrario de la luna creciente) y la llamamos luna menguante. Esto se repite cada 28 días o cada 4 semanas, cada fase de la luna dura aproximadamente 7 días o una semana.
En cada una de estas fases lunares existen tareas las cuales nos son favorables realizar:
LUNA NUEVA: Representa los principios o los inicios de algo nuevo.
1. Evitar hacer gastos innecesarios de dinero.
2. Cuidar, abonar, curar y mejorar sus plantas.
3. Ayunar, iniciar dietas o terapias depurativas.
4. Iniciar nuevas empresas o el inicio de cualquier actividad importante.
LUNA CRECIENTE: Representa la energía de la acción
1. Realizar masajes energéticos.
2. Iniciar cualquier tratamiento de recuperación en el área de salud.
3. Cortarse el cabello y hacer algún tratamiento capilar.
4. Podar las plantas.
5. Tomar decisiones.
6. Manejo de conflictos.
LUNA LLENA: Representa la plenitud.
1. Buscar trabajo o pedir ascenso.
2. Ingerir suplementos de vitaminas y minerales.
3. Evitar operaciones quirúrgicas.
4. Comenzar relaciones amorosas
LUNA MENGUANTE: Representa el descanso, el retiro.
1. Hacer limpieza de cutis.
2. Realizar masajes relajantes.
3. Sembrar plantas y realizar injertos.
4. Plantear reconciliaciones.
5. Momento de perdonar.
6. Adecuado para operaciones quirúrgicas.

